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- MENSAJE DE ROBERT TYRALA -

CRACOVIA, 3 ABRIL 2005, FIESTA DE LA MISERICORDIA DE CRISTO

Sepulto Domino, signatum est monumentum volventes lapidem,
Ad ostium monumenti, ponentes milites, qui custodirent illum
In pace factus est locus eius, et in Sion habitation eius.

Así lo cantamos en un motete de Cuaresma, desconsolados por la muerte de Jesús este canto se convierte en una plegaria especial para nosotros, Pueri Cantores. EL SANTO PADRE JUAN PABLO II, KAROL WOJTYLA DE CRACOVIA, PASTOR NUESTRO Y GRAN AMIGO DE LOS PUERI CANTORES, SE HA IDO AL REINO DE DIOS. Esta noticia ha dejado en nuestros corazones un gran dolor y tristeza.

Éste que nos ha abandonado era nuestro padre, el hombre que, durante tantos años de su pontificado, nos decía que nosotros éramos el camino de la Iglesia, que nos enseñaba cómo vivir y nos ayudaba a abrir cada día la puerta de nuestro corazón a Jesús. Es también a nosotros a quien dijo, ya en su lecho de muerte : "yo os buscaba, vosotros habéis venido ahora hacia mí y yo os lo agradezco". Somos nosotros, Pueri Cantores, quienes estábamos cerca de él en su sufrimiento, con nuestros corazones, nuestros pensamientos y nuestras plegarias. Amábamos a este santo que vivía entre nosotros. Con sus servicios : palabras, actos, el ejemplo de su vida, Dios nos ha dejado su bondad. En este Papa hemos reconocido el icono de Cristo.

 

DURANTE EL ENCUENTRO CON LOS PUERI CANTORES - EL 31 DE DECIEMBRE DE 1999, EN EL ÚLTIMO CONGRESO EN ROMA - EL PAPA NOS DEJÓ SU TESTAMENTO,

decía entonces :
"tenéis un rol importante que cumplir en vuestra vida de Iglesia. Vosotros sois pequeños mensajeros del bien. El mundo necesita de vuestro canto para que el lenguaje del bien llegue a todos los corazones y contribuya al reencuentro con Dios. Cuando vosotros cantéis, la alegría debe irradiar a vuestro alrededor, y provocar un gran entusiasmo".

Pero el Papa no tan sólo nos alababa, también nos marcaba exigencias :
"vosotros que amáis la música, haced un esfuerzo para cantar mejor, para qué el Evangelio llegue a lo más profundo de vuestro espíritu y también al de les personas que ayudaréis a rezar. Es entonces cuando seréis mensajeros de paz y bondad".

No era suficiente quedarnos en la etapa de belleza de nuestra vida, Juan Pablo II nos decía:
"vosotros sois también los mensajeros de la fe. No es suficiente que, por la calidad de vuestro canto, hagáis más agradable la plegaria de los que os escuchen ... vuestro canto debe ayudar a los fieles a hablar con Dios durante la celebración eucarística. Cantando por la gloria de Dios os convertís en ayudas de l'Eucaristía. Que vuestro canto sea siempre nuevo, porque, cantando al Señor, cantáis la novedad de su gracia, la fuente inacabable de alegría y de paz".

Y finalmente, nos ha dado un último consejo para nuestra vida :
"queridos pequeños cantores, que vuestro canto ayude a hacer de vuestra vida un himno de alabanza a Dios. Que cante a Dios, el que viva para Dios. Por vuestra vida, vuestra juventud y vuestra bonita voz, anunciad Jesús, nuestro Salvador".

Ahora lloramos la muerte del Santo Padre, pero no nos dejemos vencer por la duda ni por la desesperación. Somos hombres de esperanza. Es él quien nos ha enseñado a cruzar el límite de la esperanza. Sabemos que hemos de cantar por Dios, ya que vivimos para Él. Debemos hacer de nuestro canto un himno de alabanza a Dios. Que las palabras del Papa, sus actos, permanezcan pues en nosotros. Que resuciten en nosotros. Por nuestro canto, nuestro amor de cada día, por nuestro trabajo y nuestra vida de fe, confirmemos que Jesucristo vive en nosotros.

Reunámonos en la gran plegaria por Juan Pablo II, el Grande, el día de su entierro; que cada coral cante entonces la canción más bonita de su repertorio, orando así por el Papa muerto. Pienso en vosotros durante la plegaria en la Basílica de la Misericordia de Dios, en Cracovia - Lagiewniki, la basílica que el Papa bendijo el 2002 y donde todos volveremos a vernos, así lo espero, el 2007 en el Congreso Internacional.

Padre Robert Tyrala
Consiliario de la FIPC


- MENSAJE DE JOSEP MARIA TORRENTS -

Con frecuencia hablamos de la "gran familia" de los Pueri Cantores. Porque tenemos unos lazos profundos que nos unen: la fe, nuestro ministerio del canto…

Tal como ocurre en todas las familias, estamos viviendo unos momentos que nos afectan. El Papa Juan Pablo II, el padre que durante tantos años ha estado al frente de la Iglesia, se encuentra a las puertas de la muerte.

No nos dejemos llevar por los aspectos superficiales y anecdóticos que los medios de comunicación intentan hacer nos ver!

Hay dos cosas importantes que deberíamos hacer en este momento:

Rezar por el Papa Juan Pablo II. Que Dios le ayude en estos momentos del paso de la vida terrena al descubrimiento definitivo del rostro del Padre.
   
Rezar por la Iglesia. Para que, por medio de los Cardenales, se deje guiar por el Espíritu en la elección del nuevo Papa.

Estamos viviendo unos momentos de Fe. Que los cantos que cantaremos con motivo de estos dos acontecimientos sean la manifestación de nuestra Fe y una muestra de nuestra vocación de cantores de Dios.

Roguemos por el Papa Juan Pablo II

Roguemos para que la Iglesia siga anunciando la Buena Nueva del Evangelio!

Josep Maria Torrents
Presidente de la Federación Internacional de Pueri Cantores