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Estimados Pueri Cantores, ya tenemos papa!
El 19 de abril de 2005 los cardenales, reunidos en cónclave en el Vaticano, bajo la influencia de la fuerza del Espíritu Santo, eligieron al nuevo, el 265º, papa: EL CARDENAL JOSEPH RATZINGER DE ALEMANIA, QUE TOMÓ EL NOMBRE DE BENEDICTO XVI. Es una gran alegría para la Iglesia que tiene de nuevo el guía, el Vicario de Cristo, el Pastor de la Iglesia, conocido por su amor a la liturgia y a la música. Que esta alegría se exprese mediante un "TE DEUM LAUDAMUS" que salga de nuestros corazones. Roguemos con
las palabras de la liturgia del día de la inauguración
de su pontificado: "Dios que has construido la Iglesia sobre
la roca de la fe de San Pedro, mira con amor a tu servidor. Tú
que le has elegido como sucesor de San Pedro, haz que nos muestre a
Jesucristo como principio y fundamento de la comunidad del amor en la
fe" (colecta de la misa inaugural del pontificado).
Benedicto XVI es para cada uno de nosotros el guía en el camino del amor y de la fe. La comunidad de la que, por nuestro bautismo, formamos parte, es la comunidad del amor. El papa, este Pastor de la Iglesia, necesita nuestro apoyo. ¡El mundo actual está roto por el odio y el mal! Lo hemos experimentado en las tragedias de Nueva York o de Madrid. ¡Hay tantas inquietudes en el mundo! Necesitamos esta comunidad, que se preocupe por la paz: en el mundo y en nosotros mismos. En su homilía
inaugural el papa nos recordó: Este es el
programa de la misión de los Pueri Cantores!
Tan sólo el amor hace libres, el amor que predicamos con nuestra vida y con nuestro canto. Cantamos por el bien y la paz en el mundo.
Al final de
su homilía inaugural, Benedicto XVI se dirigió a todos
los jóvenes del mundo, y por lo tanto también a nosotros
la familia de los Pueri Cantores:
¡No tengáis miedo de Cristo! No quita nada y lo da todo. Quien se entrega a él, recibe cien veces más. Así, hoy, yo quisiera con una gran fuerza y una gran convicción, a partir de una larga experiencia de vida personal, deciros a vosotros los jóvenes: Sí, abrid, abrid de par en par las puertas a Cristo - y encontraréis la verdadera vida (homilía de S.S. Benedicto XVI, el 24 de abril de 2005, misa inaugural del pontificado). Nosotros, como
pequeños evangelizadores, podemos hacer más que otros
en nuestro ambiente. Nosotros podemos enseñar a los que viven
cerca de nosotros - nuestros hermanos y hermanas - cómo hemos
abierto las puertas de nuestro corazón a Cristo. Con sus sacramentos
- la Penitencia y la Eucaristía - quiere fortalecernos, no nos
quita nada y nos lo da todo.
¡Estimados
amigos! ¡Abramos
pues desde ahora nuestros corazones y nuestros espíritus a su
mensaje! Dejémonos llevar por el Espíritu Santo. Transformemos
a todos aquellos que viven a nuestro alrededor, mediante el bien que
les haremos. Que nuestro canto y nuestra vida se unan en un himno de
glorificación de Dios. Rezo por cada uno de vosotros, para que
obtengáis los dones del Espíritu Santo.
Padre Robert
Tyrala |